Herminia Castañeda:

La Revolucionaria de la Danza Clásica en Querétaro

Herminia Castañeda no solo fue una maestra de ballet; fue la chispa que encendió la llama de la danza clásica en Querétaro. Fundadora de la Escuela de Danza Nihinski en 1974, hizo historia al establecer la primera academia formal de ballet en el estado, convirtiéndose en una figura emblemática que dejó una huella indeleble en la cultura local. Su reciente fallecimiento a finales de 2025 marca el cierre de un capítulo significativo en el ámbito artístico queretano, pero su legado seguirá resonando en las generaciones futuras.

La creación de la Escuela Nihinski fue un hito transformador. Herminia trajo consigo un programa formal de ballet inspirado en el prestigioso sistema de la Royal Academy of Dance (RAD) de Londres, elevando significativamente el nivel de la danza en la región.

Su visión no solo perseguía la excelencia técnica, sino que también buscaba enriquecer el alma de sus estudiantes, quienes encontraron en cada pirueta y cada plié un camino hacia el desarrollo personal y la autoexpresión. Como ella misma solía decir: «La Danza ha sido parte de mí. Es parte del ser humano».

Pero su influencia trascendió las paredes de la academia. Herminia fue una inagotable promotora cultural que cultivó la danza como un vehículo para el desarrollo humano. Su pasión y dedicación inspiraron a numerosos bailarines, muchos de los cuales, tras recibir su formación, decidieron abrir sus propias escuelas y seguir su ejemplo.

Su impacto en la escena artística de Querétaro fue profundo y duradero, siendo honrada por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) en reconocimiento a su inestimable contribución.

Los logros de Herminia no solo fueron reconocidos a nivel local; su trabajo atrajo la atención internacional de la Royal Academy of Dance, lo que permitió a sus alumnos certificarse en un marco global. Esta conexión con instituciones de renombre amplió las oportunidades para sus estudiantes, colocando a Querétaro en el mapa del ballet mundial.

El fallecimiento de Herminia Castañeda deja un vacío difícil de llenar en la cultura queretana. Su visión, su entrega y su amor por la danza afectaron a innumerables vidas y profundizaron el aprecio por las artes en la comunidad.

Su legado no es solo un testamento de su talento, sino una inspiración para todos aquellos que se atreven a bailar al ritmo de sus sueños.

En resumen, Herminia Castañeda fue mucho más que una maestra; fue una pionera que revolucionó la danza en Querétaro. Su labor ha transformado el panorama artístico del estado, asegurando que el arte del ballet florezca en los corazones de quienes continúan su legado.